Un diario de lo pequeño
Escribir saca de la cabeza el peso que da vueltas y te muestra, con el tiempo, que hay días distintos.
- Cada noche escribe tres líneas: cómo me sentí hoy del 1 al 10, una cosa que hice (por mínima que sea) y una cosa que noté (un sonido, un sabor, una palabra amable).
- No escribas cómo «deberías» haberte sentido: escribe lo que fue.
- Al cabo de dos semanas, relee. La depresión hace creer que todos los días son iguales; tu cuaderno te mostrará que no.