← Todas las herramientas

Escritura que sana

Poner en palabras lo que sientes para que deje de dar vueltas por dentro.

Qué es y por qué ayuda

Escribir sobre lo que nos duele, sin corregir y sin mostrarlo a nadie, ordena lo que en la cabeza es un enredo. Lo que tiene palabras se puede mirar; lo que no las tiene, nos mira a nosotros.

El psicólogo James Pennebaker estudió durante décadas la «escritura expresiva»: personas que escribían 15 a 20 minutos, varios días seguidos, sobre sus experiencias más difíciles, mostraban después menos malestar y mejor salud. La clave no es escribir bonito, sino escribir con honestidad: lo que pasó y lo que sentiste.

Cómo practicarla
  1. Busca un momento y un lugar donde nadie te interrumpa. Pon un tiempo: 15 minutos.
  2. Escribe sin parar sobre lo que te pesa: qué pasó, qué sentiste, qué piensas de eso, cómo te ha afectado. No corrijas ortografía ni releas.
  3. Si te desbordas, para, respira y retoma otro día. Está bien llorar mientras escribes.
  4. Hazlo cuatro días seguidos. El último día, escribe qué has entendido y qué quieres hacer con eso.
  5. Puedes guardar lo escrito, romperlo o quemarlo: lo importante ya ocurrió al escribirlo.
Un cuidado

Si escribir sobre un trauma te deja peor por varios días, no sigas a solas: hazlo acompañado de un profesional.

Para profundizar
  • James W. Pennebaker y la escritura expresiva
  • Julia Cameron, «El camino del artista» (las páginas matutinas)
Aplicada a cada tema

Ejercicios con esta herramienta

Depresión y tristeza profunda

Un diario de lo pequeño

Escribir saca de la cabeza el peso que da vueltas y te muestra, con el tiempo, que hay días distintos.

  1. Cada noche escribe tres líneas: cómo me sentí hoy del 1 al 10, una cosa que hice (por mínima que sea) y una cosa que noté (un sonido, un sabor, una palabra amable).
  2. No escribas cómo «deberías» haberte sentido: escribe lo que fue.
  3. Al cabo de dos semanas, relee. La depresión hace creer que todos los días son iguales; tu cuaderno te mostrará que no.
Ver el tema completo →
Ansiedad y preocupación

El cuarto de hora de las preocupaciones

Escribir las preocupaciones las saca del circuito sin fin y las convierte en algo que se puede revisar.

  1. Elige un momento fijo del día: 15 minutos, no antes de dormir.
  2. Escribe todas tus preocupaciones. Al lado de cada una marca: ¿puedo hacer algo? (sí / no).
  3. Para las que sí: escribe un primer paso pequeño y cuándo lo harás.
  4. Para las que no: escribe «esto no depende de mí» y suéltala con una exhalación larga.
  5. Si durante el día aparece una preocupación, dile: «te atiendo en mi cuarto de hora».
Ver el tema completo →
Duelo y pérdida

La carta que no se envía

Muchas veces el duelo se complica por lo que quedó sin decir. Escribirlo le da un lugar.

  1. Escribe una carta a quien perdiste o a lo que perdiste.
  2. Dile lo que agradeces, lo que te dolió, lo que quedó pendiente y cómo estás ahora.
  3. Léela en voz alta, si puedes, en un lugar tranquilo.
  4. Al terminar, enciende una vela o guarda la carta en un lugar especial.
Ver el tema completo →
Soledad

Una cita contigo

La soledad elegida, con atención, puede volverse un espacio de encuentro contigo.

  1. Una vez a la semana, sal solo a un lugar que te guste: un parque, un café, un museo.
  2. Lleva un cuaderno y escribe lo que ves y lo que sientes.
  3. Trátalo como una cita con alguien que quieres conocer mejor: tú.
Ver el tema completo →
Autoestima y amor propio

La carta del amigo

Escribirte con la voz de alguien que te quiere entrena una mirada nueva.

  1. Piensa en algo de ti que no te gusta o en un error que te pesa.
  2. Escribe una carta sobre eso desde la voz de un amigo que te quiere incondicionalmente.
  3. Léela despacio. Vuelve a ella los días difíciles.
Ver el tema completo →
Sentido y propósito

Un día de mi vida en cinco años

Imaginar con detalle una vida con sentido la vuelve más concreta.

  1. Escribe con detalle un día normal de tu vida dentro de cinco años, si todo fuera bien.
  2. ¿Dónde despiertas?, ¿con quién?, ¿qué haces?, ¿cómo te sientes?
  3. Subraya lo que más te emociona. ¿Qué paso pequeño podrías dar esta semana hacia eso?
Ver el tema completo →