Un tiempo para el dolor
Las lágrimas y la rabia del duelo necesitan salir; guardarlas las vuelve más pesadas.
- Elige un momento a la semana para dedicarlo al duelo: mira fotos, escucha su música, visita un lugar.
- Permite que salga lo que salga: llanto, rabia, risa.
- Cierra con un gesto: una oración, una vela, un abrazo a ti mismo.