La carta que no se envía
Muchas veces el duelo se complica por lo que quedó sin decir. Escribirlo le da un lugar.
- Escribe una carta a quien perdiste o a lo que perdiste.
- Dile lo que agradeces, lo que te dolió, lo que quedó pendiente y cómo estás ahora.
- Léela en voz alta, si puedes, en un lugar tranquilo.
- Al terminar, enciende una vela o guarda la carta en un lugar especial.
- ¿Qué me enseñó esta persona?
- ¿Qué quiero seguir llevando de ella en mi vida?