← Todas las meditacionesMeditación guiada · 8 min

La luz que sana

Para momentos de dolor, cansancio o tristeza.

Una visualización suave: imaginar una luz cálida que recorre lo que duele.

Cómo hacerla
  1. Acomódate y respira despacio tres veces.
  2. Imagina sobre tu cabeza una luz cálida, del color que quieras.
  3. La luz baja despacio por tu frente, tus ojos, tu boca. Todo se afloja.
  4. Llega a tu pecho. Si ahí hay tristeza o peso, la luz lo abraza sin prisa.
  5. Baja por tus brazos hasta las manos. Y por el vientre hasta los pies.
  6. Ahora todo tu cuerpo está envuelto en esa luz. Respira dentro de ella.
  7. Repite por dentro: «No estoy solo. Merezco cuidado».
  8. Deja que la luz se quede contigo aunque abras los ojos.
  9. Abre los ojos cuando quieras.

Inspirada en las visualizaciones de luz presentes en muchas tradiciones de oración y meditación.

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